martes, 7 de octubre de 2014

Juegos didácticos para la feria

En nuestra muestra relacionada con la economía y la administración, nosotros presentaremos distintas actividades para que aquellos que nos visiten, tendrán la posibilidad de interactuar con nuestra temática.
1º er juego > TATETI, en este juego, utilizaremos autos de juguete, que remplazarán a las X y a las O, así, los visitantes jugarán al famoso tateti. En caso de empate, (muy probable), a ambos participantes se les darán dos preguntas, que estarán relacionadas con los temas a tratar en la feria. El que conteste bien ambas preguntas, ganará un premio, (una galletita con forma de automóvil).



2º do juego > SALVEN LOS AUTOS, para realizar este famoso juego, contaremos con la ayuda de un tablero y billetes falsos, las preguntas estarán relacionadas con la temática de nuestra feria, la mitad de las preguntas serán del tema de contabilidad, y la otra mitad de teoría de las organizaciones. El juego acabará cuando un participante le queden cierta cantidad de autos en juego, y ahí se dará el premio correspondiente:
• 5 autos, una Tita y tres chupetines.
• 4 autos, una Tita y dos chupetines.
• 3 autos, una Tita y un chupetin.
• 2 autos, dos chupetines.
• 1 auto, un chupetin.
El juego, constará con un total de cinco preguntas.



3º er juego > EL AUTO, para realizar este juego, ambientaremos el famoso sapo a nuestra temática, Utilizaremos una caja, que en la parte frontal tendrá forma de un auto, a los participantes se les dará monedas, y deberán embocar las mismas dentro de la caja. Los participantes deberán alcanzar el monto de $30.000, el valor de un auto promedio. De cada agujero de la caja, saldrá un cartel en el cuál se mostrará el monto que se ganará si se emboca la moneda.
Si se llega al monto indicado al comienzo, el participante ganará el juego, y por lo tanto recibirá como premio un alfajor.
Todos los premios tendrán la temática del tema de contabilidad y teoría de la organización.


Análisis interno de una organización

Sirve para describir la dimensión de los recursos y habilidades con que cuenta una organización. Consiste en una observación detallada de lo que ocurre dentro de la empresa a base de analizar los resultados, estrategia y organización interna, los recursos diversos según los rendimientos alcanzados y su plasmación en puntos fuertes y débiles, destacando su potencialidad y su grado de adecuación frente a la situación del entorno y los condicionantes que se pueden encontrar en él.
El objetivo de realizar un diagnóstico interno, recae en la identificación de los puntos fuertes y débiles representativos de la posición previa de la que parte la contemplación del futuro de una empresa, resaltando la actualidad competitiva, sobre todo los recursos y capacidades distintivas que comparativamente se poseen.
Pero además, la realización de un análisis interno supone una labor de gran utilidad par la gestión de la marcha diaria, sobre todo en los tres campos de actuación principal: financiero, operativo y funcional.
Esta labor suele exigir un esfuerzo de elección y contrastación de las fuentes de información interna de la empresa. En este sentido suele ser un análisis más detallado que el del entorno, por la mayor disposición comparativa de información.
A continuación, desarrollaremos un análisis interno siguiendo, por analogía a lo que luego constituirá el plan estratégico y operacional, el esquema funcional de producto-mercado y áreas operativas referentes a: producción, comercial, organización y dirección y finanzas.
EL CICLO DE VIDA:
El ciclo de vida de un producto o servicio refleja la trayectoria que sigue su cifra de ventas durante el tiempo que va pasando mientras permanece en el mercado de referencia, es decir, la evolución de la demanda potencial en el tiempo. La constatación de parecidas trayectorias en la mayoría de los casos ha permitido representar la manera más común de evolución seguida por una curva en forma de S donde es posible diferenciar cuatro etapas:
·  INTRODUCCIÓN: las ventas se incrementan lentamente y los ingresos derivados de las mismas, por lo general, no cubren todos los costes en que se ha incurrido. Pérdidas que irán disminuyendo a medida que se amplíe la base de mercad y el grado de conocimiento de la nueva oferta.
·  CRECIMIENTO: la oferta alcanza una presencia significativa que ocasiona una fuerte expansión de las ventas y una marcha ascendente de los beneficios derivados. Como consecuencia se empiezan a encontrar competidores.
·  MADUREZ: también llamada de saturación, las ventas crecen lentamente o se mantienen estáticas. La razón hay que buscarla en la rivalidad competitiva que ha alterado las condiciones o atractivos de la oferta y la demanda.
·  DECLIVE: como consecuencia de la saturación del mercado y de la falta de reacción de las empresas concurrentes las ventas empiezan a caer. Por ello la decisión a fundamental a tomar será el momento del abandono o la apuesta por relanzamiento de la oferta que buscaría la explotación ventajosa de un nuevo ciclo de vida.
El modelo del ciclo de vida no tiene una validez universal, puesto que la duración de las etapas y la forma de la función logística puede variar ampliamente de unos casos a otros, e incluso puede alterarse sustancialmente, dependiendo de la zona geográfica de mercado. Entre otras influencias, el período de tiempo que transcurre, que puede durar semanas o décadas, según el tipo de producto y mercado, de la evolución de la tecnología y de las propias actuaciones estratégicas interesadas del esfuerzo de cada empresario en su empresa.
Por tanto, se le puede considerar como una herramienta de interés en la formulación de la estrategia que puede facilitar informaciones de interés para actuar en consecuencia de forma reflexionada.
Este modelo puede ser muy ilustrativo para el planteamiento de alternativas sobre la evolución del sector.
AREAS DEL ANÁLISIS FUNCIONAL
PRODUCCIÓN, cuyo propósito por parte del análisis interno será determinar el diagnóstico sobre los procesos de aprovisionamiento y de fabricación del producto, o de prestación del servicio. Aquí las fortalezas o debilidades se suelen corresponder con aspectos relacionados con la capacidad de producción, su nivel, el acceso a las materias primas, el estado de los equipos productivos, etc. El resultado del chequeo se debe acompañar del juicio sobre el nivel de eficiencia con que se emplean los diferentes recursos o equipamientos, materiales y humanos, en cuanto a su rendimiento y costes asociados.
COMERCIAL, se trata de concluir sobre la situación de los factores que inciden en la distribución y venta de los productos en el mercado. Hay que precisar la dimensión y el comportamiento real del mercado, tal y como se ha dado, así como la correspondencia con la definición de clientes perseguida. Además hay que juzgar si es efectiva la forma de vender y los costes asociados, tomando en consideración las habituales políticas comerciales de productos, precios, distribución y comunicación.
Después la adecuación de los precios a los objetivos de mercado y financieros perseguidos. El siguiente juicio debe recaer sobre los medios de distribución utilizados para la colocación de la oferta entre los consumidores y los costes relacionados por comisiones, descuentos, etc. Por último, la conveniencia de los soportes de venta en cuanto al grado de efectividad alcanzado en la acción comercial y su traducción en posicionamiento competitivo en el mercado.
ORGANIZACIÓN Y DIRECCIÓN, interesa conocer cómo actúan los distintos recursos humanos y su nivel de incardinación en la estructura organizativa y el grado de eficacia de los trabajadores y directivos en el desempeño de sus particulares funciones, propias y en relación con los propósitos estratégicos de la empresa.
Los puntos que normalmente se abordan dentro de esta área son:
·                                 Desempeño del personal empleado detallando su cualificación y coste, para cerciorarse de que se corresponden las competencias con los requisitos perseguidos de calidad o nivel de costes establecidos.
·                                 Contribución de la estructura organizativa mediante la constatación de sus elementos y la idoneidad de la asignación de funciones de cada miembro junto a los mecanismos de comunicación interna y las relaciones de dependencia bajo su necesaria consideración conjunta
·                                 Capacidad y estilos de dirección para fijar los objetivos e idoneidad de los mismos.
ECONOMICO-FINANCIERO, relacionada con la marcha llevada por la empresa. Aquí el cometido del análisis es primero recoger de las áreas anteriores todos los datos que le afectan, para después centrarse en el diagnóstico sobre la adecuación patrimonial y la solvencia financiera precisa, para acometer retos estratégicos que se pueden poner de manifiesto al cruzar los análisis internos y externo.
Las implicaciones de estas observaciones están en la posibilidad de alimentar las ventajas competitivas en términos de costes y fundamentar las estrategias en esta dirección. La efectividad será mayor cuando se observe su menor incidencia sobre el resto de empresas con las que se compite en un mismo ámbito o campo de actuación . es conveniente señalar que si en una empresa se diera la coexistencia de productos o servicios, con variada diferenciación en relación a los mercados atendidos, el contenido del análisis interno debería seguirse para cada uno de ellos en particular.
LA CADENA DE VALOR
Es una herramienta que sirve de ayuda para determinar los fundamentos de la ventaja competitiva al centrarse en el valor a transmitir desde la empresa a los clientes.
Bajo el razonamiento que entiende que la búsqueda y mantenimiento de las ventajas competitivas no pueden ser comprendidas mirando a la empresa como un todo, Porter utiliza el concepto de “cadena de valor” y lo aplica tanto para un sector como para cualquiera de las empresas que lo forman.
Es un análisis disgregado del conjunto de actividades y tareas que se desempeñan hasta que la oferta es vendida a los clientes, pero poniendo siempre el énfasis en el hecho de crear el valor que luego se ofrece al mercado.
La idea de dicho concepto parte de contemplar a la empresa como un conjunto de actividades enlazadas, cada una de las cuales va contribuyendo sucesiva y proporcionalmente a la formación del valor total del producto, que se pretende recuperar con su venta en el mercado.
Para Porter es una herramienta de análisis de las diferentes actividades que realiza la empresa, que permite una comprensión eficaz de las fuentes generadoras de ventajas competitivas. Por tanto, la meta de este análisis es la identificación de esas fuentes generadoras de ventajas, mediante la compresión de las posibilidades que se derivan del comportamiento de los costes y de las fuentes de diferenciación posibles, en el sector de operaciones en el que se integra la empresa.
La cadena de valor genérica divide las operaciones de la empresa en nueve grupos que se encuadran en dos categorías: actividades primarias y actividades indirectas o de apoyo.
Las actividades primarias están integradas por cinco tareas relacionadas con la creación física del producto, con su venta y distribución al comprador, así como con todos los servicios que puedan ser oportunos posteriormente a la venta. Los cuatro grupos restantes se corresponden con actividades indirectas, de soporte o apoyo, al proporcionar a las actividades primarias los recursos necesarios de todo tipo, la tecnología y el resto de infraestructura precisa para su adecuado desarrollo.
Tanto las actividades, primarias o de apoyo, como las subactividades que se puedan señalar están sometidas a una estrecha interdependencia, por lo que cualquier actuación particular que busque una mejora determinada de valor puede influir sobre las demás.
Así, la meta de una estrategia genérica es crear valor para los compradores por encima de los costes, lo que será más sencillo en un campo de actividad donde sean aprovechables las ventajas competitivas poseídas. Por tanto, esta relación depende de la capacidad que pueda tener la organización de realizar las operaciones implicadas, de una manera mejor o diferente, en comparación con sus competidores.
Una vez establecida la cadena de valor, la ventaja competitiva puede lograrse en función de que el desempeño sea a menor coste o con una diferenciación nítida. Por consiguiente, conviene descomponer la cadena en subcontrataciones concretas y relevantes, para analizarlas con detalle buscando descubrir interrelaciones significativas. La finalidad buscada consiste en que la empresa actúe en la doble dirección apuntada para ser capaz de ofrecer el máximo valor a sus clientes con el mínimo coste para ella. Las actividades desglosadas se entienden que están interrelacionadas a través de su conexión mediante eslabones, que deben ser objeto cada uno de ellos de una reflexión particular. De ésta manera se podrá lograr una conjunción de todas las tareas significativas que optimicen el desarrollo de las operaciones para la consecución de las ventajas competitivas en la dirección que sea posibles.
A su vez , este concepto puede ser transportado al ámbito de un sector de actividad, donde se lo entiende como el proceso de transformación y la generación de valor de él derivado, que se produce desde que se extrae la materia prima hasta que el consumidor final adquiere el producto determinado. Por consiguiente, existen conexiones entre las correspondientes cadenas de valor propias de:
·                                 Proveedores.
·                                 Transformadores
·                                 Distribuidores.
·                                 Consumidores Finales.
Estos enlaces son importantes ya que las modificaciones que cualquiera de ellos haga en su respectiva cadena de valor puede provocar alteraciones en las cadenas de los miembros enlazados en ésta secuencia.
Así, la principal consecuencia que podemos extraer de esta extensión es que los proveedores y los clientes también constituyen cadenas de valor, que se encuentran conectadas con la cadena de valor de la empresa.
Es por este motivo, que para cualquier empresa, existe una serie de actuaciones potenciales derivadas de la naturaleza de la cadena de valor que presenta, que le pueden permitir obtener ventajas competitivas, entre las que podemos mencionar:
·  Desplazamiento en el terreno vertical de la cadena, hacia arriba, invadiendo eslabones de la cadena de valor de los proveedores, o hacia abajo, invadiendo eslabones de la cadena de valor de los distribuidores o compradores.
·  Desplazamiento hacia otras cadenas de valor que por su posición puedan recuperar de su siguiente comprador más valor que el coste soportado.
·  Reflexión sobre la especialización permanente que puede determinar que ante algunas actividades, o subactividades, de la cadena de valor sea conveniente su realización fuera de la empresa, siendo más rentable subcontratar que hacerlo internamente.
·  Selección ante una determinada cadena de valor de los eslabones que tienen más importancia para defender y desarrollar la posición competitiva. De esta manera se procederá a actuar sobre ellos, reasignando los recursos de la empresa, como por ejemplo desarrollando valor en lo siguiente:
·                                 I + D de productos y procesos, diseño técnico, ingeniería, patentes, etc.
·                                 Fuentes de aprovisionamiento, exclusividad, condiciones de suministro, etc.
·                                 Organización del proceso de producción, tecnología, flexibilidad, etc.
·                                 Tradición, cultura, clima empresarial, imagen, y solvencia.
·                                 Canales de distribución, apoyo logístico, servicio, asistencia técnica, etc.
·                                 Fuerza de venta, apoyos promociónales, publicidad, segmentación, servicios posventas, etc.
e) Modificaciones oportunas con el ánimo de alterar la configuración de la cadena de valor respecto de la competencia para diferenciarse explícitamente. Por ejemplo, mediante cambios o innovaciones en: materias primas, localización de las instalaciones, tecnología del proceso de producción, diferencias en la automatización, ventas directas en lugar de indirectas, canal de distribución, medios publicitarios o cualquier tipo de mezcla que pueda resultar revolucionaria en mercados estancados.
CONCLUSIÓN A LOS ANÁLISIS EFECTUADOS.
Una vez hecho todo lo anterior, la dirección de la empresa tiene suficientes elementos para chequear sobre su posición competitiva presente y futura. La conclusión se efectuará bajo el análisis comparado entre sus atributos principales, recursos y capacidades poseídos, en cuanto a las variables tratadas y las que presentan las firmas competidoras.
Se trata de identificar en qué aspectos tenemos fortalezas o debilidades y, en definitiva, cuáles son las capacidades aprovechables o sus posibilidades claras de obtención.
Esta confrontación entre las capacidades internas con los retos del entorno suele determinar los esfuerzos y restricciones que hay que realizar en forma de inversiones, reasignación de recursos organizativos, desarrollo de cualidades o competencias singulares, financiación, cambios culturales ,relaciones con proveedores, entidades financieras, clientes, etc.
Con el planeamiento de los análisis externos e internos, la dirección de la empresa tiene los moldes con los que afrontar una adecuada formulación de estrategias de actuación competitiva.